Hay resultados que aparecen cuando dejas espacio.
- Denise Dianderas

- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
Nos enseñaron a avanzar con objetivos, pasos claros y disciplina. Funciona. Hasta que deja de funcionar.

Todo Listo. Nadie. Foto: Rafo Iparraguirre.
Hay una idea muy instalada. Si sabes lo que quieres y haces lo correcto, llegas.
Funciona en contextos simples. Se queda corto en contextos complejos.
Bill Bowerman quería mejorar unas zapatillas de running. Tenía el problema claro. La solución apareció en su cocina. Una waflera. Ese patrón terminó en la suela de Nike.
Steve Jobs entró a una clase de caligrafía sin un objetivo concreto.
Años después, esa decisión define la tipografía del Mac. Las conexiones aparecen después. Mientras tanto, avanzas sin verlas.
Hay resultados que no siguen una secuencia ordenada. Aparecen cuando se cruzan contexto, atención y preparación.
Curiosidad
Las mejores ideas empiezan con una pregunta interesante.
Airbnb arranca con un colchón inflable. Netflix redefine el alquiler de películas. Facebook nace como un anuario.
Nada de eso parecía una empresa al inicio. La curiosidad abre caminos que un plan no contempla.
Dirección
Avanzar requiere orientación. No un mapa detallado, sino claridad sobre hacia dónde moverte.
Las empresas que apostaron por inteligencia artificial hace diez años no tenían todas las respuestas.
Detectaron una dirección. Actuaron en consecuencia.

Nivel
Un cantero puede estar cortando piedra. Puede estar construyendo una catedral. Puede estar aportando a algo mayor.
La acción es la misma. El sentido cambia todo.
Existe otro modelo mental: lo legible vs lo ilegible
Tendemos a confiar en lo que se puede medir.
Resultados inmediatos. Retornos visibles. Datos claros. Funciona para ciertas decisiones.
Quedan fuera otras variables: cultura, marca, relaciones y percepción.
No aparecen de inmediato. Terminan definiendo resultados.
Hay dos niveles de juego.
Uno inmediato. Acción y resultado cercano.
Otro más lento. Menos evidente. Mucho más potente.
Ahí se construyen ventajas que luego parecen obvias.
Existe un modelo mental que habla de la procrastinación activa
Postergar no siempre significa evitar. A veces significa pensar mejor. Dar espacio a ideas que todavía no están listas.
Adam Grant lo explica así: la pausa permite conexiones que no aparecen bajo presión.
Acción selectiva
Un estudio con porteros en penales muestra algo curioso.
Quedarse al centro aumenta las probabilidades de atajar. La mayoría se lanza igual.
Moverse da sensación de acción. Aunque no sea la mejor decisión.
Los objetivos cambian, los principios sostienen
Warren Buffett atravesó la crisis del 2008 sin cambiar su forma de invertir.
Mientras otros reaccionaban, él mantuvo su criterio.
Ese tipo de decisiones se construyen antes. En frío. Con claridad.
La lógica de lo emergente
En sistemas complejos pasan cosas que no se pueden anticipar del todo.
Una colonia de hormigas funciona como una unidad. Un equipo cambia dos personas y el resultado se transforma.
El iPhone combina tecnologías y genera algo nuevo.
El resultado aparece en otro nivel.
Las personas operan dentro de sistemas así.
Puedes definir ciertas condiciones. Dirección. Criterio. Contexto. Decisiones.
A partir de ahí, empiezan a pasar cosas. Algunas se pueden prever. Otras aparecen.
Ahí empieza a pasar lo interesante. Entonces la pregunta es simple: ¿estás dejando espacio para que eso pase?
La Croche DD.






Me gustó mucho!
Coincido mucho con lo que dices, especialmente el trabajo que no se ve, pero que trae resultados a largo plazo. En mi caso es la relación que tengo con mis clientes dentro y fuera del ámbito laboral. Gracias por la excelente explicación, las analogías y las herramientas, siempre tan útiles.